lunes, 2 de julio de 2007

Justicia divina


Este fin de semana he estado reflexionando y he llegado a la conclusión de que no creo en la justicia divina. No creo que las personas que sólo saben hacer daño o aprovecharse de los demás reciban tarde o temprano su merecido. No tiene sentido. Si fuera así, por extensión lo lógico sería pensar que la gente buena sólo recibe cosas buenas, y ni de lejos es este el caso. A todos nos toca vivir cosas buenas, malas y malísimas, no porque nos lo merezcamos o no, simplemente es así y ya está. Tampoco creo que, como dice la estupendísima profesora de danza del vientre de las guasonas, si das amor sólo recibas amor. Puede que en muchos casos sea así, pero seguro que en algún momento os habéis entregado (en cualquier sentido) a otro que, en lugar de devolver, no ha hecho más que seguir pidiendo. ¿Qué se hace en estos casos? ¿Seguir dando esperando a que la justicia divina ponga las cosas en su sitio? Me da la impresión de que cuando alguien nos hace daño o hace daño a alguien que queremos nos hacemos la vana ilusión de que tarde o temprano la vida le dará una buena hostia en lugar de dársela nosotros mismos directamente, no sé si por cobardía o quizá por no ponernos a la altura del sujeto en cuestión. O puede que lo que nos pase es que no seamos capaces de aceptar que en la vida real "los buenos" no siempre ganan. Deberíamos aprender a actuar en lugar de dejar que las cosas pasen y esperar a que el universo o cualquier tipo de ser superior nos solucione la papeleta, sobretodo porque como siempre se ha dicho, la justicia es ciega (incluso la divina).

lou

3 comentarios:

Milongas dijo...

Tu escrito me ha recordado a algo que yo escribí hace ya algún tiempo (http://ainos76.blogspot.com/2006_02_01_archive.html el que se titula ejecutora) cuando me pasó lo de D. A veces uno tiene que actuar si quiere conseguir lo que es suyo, si quiere impartir justicia. Puede sonar extraño, porque ¿Que justicia es la buena, la tuya o la mía? No hay verdades, todo es relativo, pero sabemos a ciencia cierta cuando algo no está bien del todo. No podemos esperar que esas personas reciban su merecido, pensando que serán los otros quienes se los darán, a veces nosotros también tenemos que ser ejecutores.
Besos!

Anónimo dijo...

Es verdad, ya lo recuerdo!!! Pues eso, a ponerse las pilas y a no dejar para mañana lo que podamos ajusticiar hoy!!! Totalmente de acuerdo con lo de la relatividad del bien y el mal, aunque hay cosas que suelen estar más bien claras.

Besos mil!

Dr. Fleischman dijo...

Por un momento os he imaginado a las dos con un disfraz (tipo serie Batman años 60s) de superheroínas "ajusticiadoras"... y no he podido evitar esbozar una sonrisa.
Sólo quería quitar hierro a un tema tan serio.